Pasen y vean

sábado, 12 de mayo de 2012

Last window, El secreto de Cape West.

'Me llamo Hyde, Kyle Hyde. Trabajo como vendedor a domicilio para Red Crown, una empresa de mala muerte.

Si hay algún sitio que pueda considerar mi hogar, ese es el edificio Cape West, un destartalado bloque de apartamentos de Los Ángeles. Por lo visto, antiguamente era un hotel llamado... Cape West. Qué original. Supongo que el nombre le vendrá del pedazo de monumento en forma de faro que hay en la azotea.

Antes era poli en Manhattan. Uno de los mejores, aunque esté mal que lo diga yo... Sin embargo, hace cuatro años dejé el cuerpo y me vine a Los Ángeles. No sé si fue el faro lo que me llamó la atención, pero el caso es que acabé alquilando un apartamento aquí sin siquiera echarle un vistazo antes. Desde entonces soy el feliz inquilino del 202. Bueno, lo de feliz es un decir.

Mi piso es un auténtico cuchitril y el edificio está en peor estado todavía, pero la verdad es que a mí me basta y me sobra. Además, las vistas no están nada mal, sobre todo para tratarse de una segunda planta.

Mi manera de ver pasar la vida tampoco es demasiado complicada: en mi casa, tranquilamente, saboreando la soledad y, cómo no, un buen vaso de bourbon de vez en cuando. Ahora que lo pienso, ya voy para 34, la misma edad que tenía mi padre cuando se lo cargaron hace veinticinco años.

El tiempo pasa casi sin darme cuenta... y todo sigue igual: aquí en Los Ángeles, trabajando para Red Crown. A decir verdad, no tengo ni idea de por qué sigo atrapado en este maldito trabajo... Aunque, bien mirado, tampoco es que tenga ninguna opción mejor.

De puertas afuera, Red Crown es una empresa de venta a domicilio especializada en productos para el hogar. Sin embargo, también meto alguna que otra hora extra echando una mano al jefe, Ed, con ciertos asuntillos entre bastidores. Por lo general se trata de encontrar objetos perdidos, tan perdidos que algunos parecen estar escondidos a propósito. Francamente, eso de ir vendiendo cachivaches de puerta en puerta no es lo mío, pero lo de seguir rastros me resulta de lo más estimulante. Tal vez por eso he aguantado tanto tiempo en Red Crown...'.

Ojalá lo entendieras, que no es por gusto que es por supervivencia, que no es que no te quiera es que necesito no hacerlo, que ojalá fues...