Pasen y vean

jueves, 24 de marzo de 2016

Oda al dolor del último adiós

De él recuerdo tantas cosas,
dolor rompiendo mis entrañas,
punzadas en mi pecho,
frío bajo las mantas

Recuerdo gritos,
llorar hasta el amanecer,
salir corriendo de tantos sitios,
el primer consuelo

Recuerdo heridas,
cicatrices con sal,
portazos en mi habitación,
alarmas de incendios

Recuerdo la primera despedida,
los gritos de auxilio,
herirme a mí misma,
volver a intentarlo

Recuerdo cuando volviste,
las palabras bonitas,
abrir los ojos,
la cruda realidad

Más gritos sordos,
impotencia, rabia y tensión
miedo, soledad y dolor
mentiras, pasión y el último adiós

miércoles, 23 de marzo de 2016

Despegue

giré el casette y volvió a sonar tu voz
bastante familiar pero menos cercana
ya no noté las espinas que antes me pinchaban
no había dolor al oir tu nombre
ya no dolía tu recuerdo como estacas
y aunque te llevo dentro de la piel ya no quema
a tu fuego soy ya tan resistente como el agua
que me pare ahora quien pueda
que sin ti ahogándome el alma ya no me quedan cadenas
que si antes me creia libre es porque no conocia esta libertad
porque de la esclavitud física te puedes librar
pero ser esclavo mentalmente duele más
y ahora que no hay alianza ni anillo de metal
ni el más caro de los oros podrá comprar mi libertad
que ahora que no te necesito como oxigeno en las venas
podrías intentar cortarme, la piel se regenera
sin ti tirando de la cuerda ya no hay nudos
ni tengo que tensar el hilo para recordar el camino
qué bien se está si no es contigo
y qué liberada me siento cuando tú no eres testigo

lunes, 7 de marzo de 2016

Corazón al timón

le dije que no echase el ancla,
que podían venir olas,
que no se acostumbrase a lo bueno,
que todo siempre se tuerce,
le dije que no se hiciese ilusiones,
que ya le habían hecho esto antes,
que recordase por qué estaba roto en pedazos,
que recordase por qué era polvo y escarcha,
y mira que le advertí,
que todo podía torcerse,
que a lo mejor nos ahogábamos en el intento,
pero no me hizo caso,
el corazón no me hizo caso,
cogió el timón del barco como siempre pasa,
que la mente se rinde y el corazón se embarca,
y ahora controla él mis movimientos,
ahora más firmes,
pero a su merced,
ya que él decide el camino de este viaje,
y mi corazón le elige a él

viernes, 4 de marzo de 2016

Las mil y una noches

en noches bohemias recuerdo sus acertijos
cómo me enredaba entre las sábanas
su magia de hacerme olvidar los trucos
y el ímpetu que gasté luchando por nada
las tardes infinitas y las noches reversibles
los besos, las caricias
los poemas, las canciones
la primera pelea y su respectiva reconciliación
los primeros llantos, el olor a nuevo
retorcerme entre sus tormentas
la luz que asomaba entre las nubes
la vuelta a los huracanes
el cielo y la tierra
el agua y el fuego
las primeras quemaduras
los saltos en la cama hasta romper los muelles
callando susurros entre lana y algodón
los vientos que arrasaban
que me rompían, que desgastaban
la impotencia de chocarse contra un muro
y las persianas bajadas
la primera rendición
y volver en busca de un segundo asalto
más paseos al Edén
y la vuelta a la vida otra vez
y de la vida al infierno
volviendo a quemarme mientras suplicaba piedad
mil y una noches en vela
y aún así si volvieses
te pediría una noche más...

Indiferencia

El problema no está en quererlo todo, está en no cuidar nada, y siempre acabamos suplicando al silencio, que necesitamos más tiempo, sol...