Pasen y vean

sábado, 20 de junio de 2015

De cómo vivir en desorden

tumbada en la cama la levedad de mi cuerpo lo eleva a cinco palmos del suelo
como quien no quiere la cosa cojo el bolígrafo y empiezan a gotear palabras
como un drenaje tras una operación, en la que he amado y he salido herida de gravedad
los médicos ya no pueden hacer nada, ya estoy muerta
aprovecho la confusión del momento para intentar desahogarme y soltar todo lo que en mi cabeza está creando una parálisis cerebral,
dubitativa me pregunto si lo que me queda de vida voy a pasarlo tan confundida como llevo pasándolo desde siempre
en algún momento llegaré a un limbo entre el caos y el orden, espero
pero ni hoy es el día ni esta es la semana
¿cómo será la sensación de tenerlo todo claro?
es algo que desconozco y que ojalá entrase en mis posibilidades
con un cuchillo abro mi cabeza en dos, y miles de nombres, ideas y posibilidades brotan como si buscasen la luz del sol
ese sol que lleva sin alumbrarme desde que me faltan varias personas
si la dependencia es un pecado creo que iré directa al infierno
sigo sin saber qué tengo que hacer (para variar) y la presión de tener que tomar decisiones se está condensando en forma de soga alrededor de mi cuello
levanto la mano derecha y pido cinco minutos antes de tirar de la cuerda
pero siguen sin ser suficientes
me dan una prórroga de meses, incluso pueden aceptar años
pero el reloj sigue haciendo girar las manecillas en un frenesí de lentitud y la cuenta atrás me avisa de que es la hora de decidir
pero PAM
me besas, golpeo el reloj y ya solo me quedan segundos
tic tac tic tac...
se acabó

jueves, 4 de junio de 2015

El paso del tiempo

Cierro los ojos y lo primero que oigo es a unos niños que corretean y juegan con cubos y arena. Veo a una niña con el pelo negro como el tizón, con los ojos achinados que juega a las muñecas con otra niña, rubia y con rizos. Una le quita una muñeca a la otra y ésta empieza a llorar. Rápidamente le da otra a cambio y siguen jugando felices.

De repente se ve todo borroso y ocurre la siguiente escena, en la que se ve un garaje lleno de niños, una tarta con 10 velas y unos padres que hablan entre ellos de lo rápido que crecen los niños de hoy en día. Mientras ellos bailan, juegan, se hacen de rabiar, alguno que otro levanta la falda de alguna niña, pero todos se divierten como si no hubiese mañana.

Cortina de humo, una chica de más o menos 13 años se sonroja y empieza a hacer cosquillas a su amigo, que tirado en el césped empieza a reírse y le da un beso, muy corto, muy rápido, de esos que damos sin saber ni siquiera que la adicción a los besos puede ser real y que tiene un nombre tal como "amor". Ríen toda la tarde y miran al cielo buscando formas de animales en nubes que no tienen forma de nada.

Siguiente escena, unos adolescentes se divierten bailando música antigua mientras hacen videos, se chinchan entre ellos y dan sorbos a botellas con 20 grados de alcohol, se marean pero siguen riéndose, felices, por un momento están olvidando que sí que saben lo que les espera a la mañana siguiente, o todos los problemas que sus vidas esconden. Solo se evaden por una noche, y acaban despertándose recordando lo bien que lo han pasado.
Pero vuelven a sus casas y vuelven los gritos y las responsabilidades, el tener que hacer todo bien y el tener que tomar decisiones, el tumbarse en la cama a pensar con música de fondo, lágrimas en su cara y romances difíciles con laberintos interminables en sus cabezas.

Última escena, la chica del pelo color tizón entra por la puerta de la casa, no hay nadie jugando con la arena, los cubos están rotos y descoloridos. El garaje está vacío, no queda ni un solo sandwich, las sillas están guardadas. Se asoma por la ventana y el césped está seco, nadie tumbado en él. Entra en el salón, el minibar está lleno pero las botellas no, no suena música antigua, solo está ella, sentada en el sofá en el que se ha sentado toda la gente que no volverá a sentarse nunca, y entonces se da cuenta de lo que significa el paso del tiempo.

lunes, 1 de junio de 2015

Viaje a tus (no) sentimientos

Las 3:40 de una noche de martes cualquiera
hoy me paro a pensar más en lo que hay en tu cabeza en lugar de reflejar lo que sucede en la mía
por tu cabeza pasa de todo menos pensar en el amor
lo odias, lo rechazas, lo repudias
si alguna vez asoma algún atisbo de cariño por tu mente lo niegas en vez de aceptarlo y asumirlo
sabes que podrías ser completamente feliz
tenerlo todo
sabes que hay alguien escribiendo a las 4 de la mañana que estaría dispuesta a quererte como nadie jamás lo hará
tal y como ella lo hizo y volvería a hacerlo solo por verte esbozar una sonrisa
que le valdría como recompensa por todo lo luchado
y aún así no
hoy no
ni ayer ni mañana
tienes miedo
un miedo que no entendía
un miedo que cuando me lo mostraste te sirvió de excusa para alejarte
pero ahora me has convertido en lo que más he odiado siempre
una persona que busca excusas para no encadenarse de verdad a nadie
una persona que tiene miedo a querer
me has convertido en lo que nunca entendí que eras y es horrible
ahora que me has hecho ser como eras cuando te fuiste
solo quiero volver a ser yo

Oda a la escritura de los melancólicos

lágrimas, llantos, rabia
solo los tristes escribimos
los felices se dedican a disfrutar que lo son
escribimos sobre lo que echamos de menos
lo que nos falta y lo que nos hace falta,
lo que teníamos y nunca volveremos a tener
cada escrito es un himno de tristeza y melancolía
porque nos gusta más escribirlo que decirlo,
porque a quién queremos decírselo ya no quiere escucharnos
es una llamada a nuestro yo interior,
una conexión con lo más puro y transparente de nosotros,
lo que nadie ve y reflejamos en metáforas, símiles y epítetos
escribimos sobre lo que ansiamos tener,
los sentimientos que una vez sentimos y que quieren volver a la vida,
pero principalmente todos escribimos por una persona, una musa o un recuerdo principal en el que derivan muchos sentimientos más,
escribimos por un eje principal en el que todos nuestros textos se basan
esa persona que es la luz de todas nuestras palabras
y que a la vez que escribimos sobre ella,
en realidad escribimos para ella
deseando que algún día su suerte se tuerza y nos lea,
esperando que algún día nos lea y vuelva.

Verano

verano, dos esposas que se rompen, alas que brotan y liberan cadenas, islas que se separan mientras nacen volcanes, aves que vuelan al n...