Pasen y vean

domingo, 22 de febrero de 2015

Minutos en el paraíso

Que aquí estoy de nuevo, sabiendo que debería salir yo sola y arreglar esos boquetes sin ayuda pero sigo conservando la esperanza de una mano amiga que aparezca y agarre el bolígrafo para salvarme de esta soledad. Tuve un tiempo antaño en el que rechacé todo sentimiento y no fue letargo sino rechazo a caer desde arriba del todo, desde la felicidad absoluta caer de nuevo bajo tierra, pues de eso me guardé tanto tiempo, y ahora vuelvo, vuelvo a querer arriesgarme solo por unos minutos más en el paraíso aunque luego vaya a acabar en pedazos, hoy quiero que alguien me saque de todo, que me ayude a afrontar mis días con sus noches y mis noches con sus sábanas, hoy vuelvo a ser vulnerable y busco que me acuchillen el corazón sin piedad solo a cambio de cinco minutos de total alegria que llevo tanto sin degustar. Hoy es cuando todo y todos me fallan y necesito algo que le de sentido a esto cuando no encuentro ningún apoyo, hoy quiero que me digan que me quieren y querer a alguien a quien diga te quiero, hoy lo quiero todo porque quiero salir del agujero. Pero hoy no es el día, asi que cierro los ojos y sueño con que mañana si lo será.

Dolores

El dolor que hoy acoge mi corazón trata de lo siguiente, una pérdida, soledad, vacío, penumbra y tristeza. Hoy llueve en mi corazón, y mis ojos le acompañan. Cada brisa de aire hoy es una puñalada para un cuerpo que yace destrozado sobre una cama inundada con mentiras y charcos de lágrimas. Mi pena es mi mayor castigo, el cual yo alimento y no sé como dejar de hacerlo. Me escondo bajo la manta y me prometo que no va a ser para siempre, que algún día algo irá bien y podré retomar lo que un día llamé vida y hoy me destroza las entrañas como si fuese una muñeca de trapo. Tantas veces pregunto al aire que si queda mucho que ya cuando me contesta ni lo oigo. Todo castigo termina, más no dejaré que mi pena se convierta en mi cárcel si aún puedo encontrar la salida y guardarla por si algún dia consigo levantarme.

Indiferencia

El problema no está en quererlo todo, está en no cuidar nada, y siempre acabamos suplicando al silencio, que necesitamos más tiempo, sol...